SOLO ULLRICH PODRIA IMPEDIR
EL TERCER TRIUNFO DEL ESTADOUNIDENSE
El Tour busca un rival para
Armstrong
¿Quién será capaz de batir al
vaquero de El Plano? Desde que Lance
Armstrong se vistió de amarillo en 1999,
su dominio en el Tour ha sido indiscutible. El ciclista
estadounidense no ha tenido rivales a su altura en las
dos últimas ediciones. La 'desaparición'
de Pantani tras el escándalo de Madonna di Campiglio
y la secular dificultad de Ullrich para llegar a Francia
con el peso justo y la forma ideal han sido circunstancias
favorables al corredor del US Postal, 'The Boss'. Evidentemente,
en los dos últimos años las cosas le han
ido bien. Las suyas y las de los demás. Pero
no hay señales que permitan pensar que vayan
a cambiar los parámetros. Armstrong se presenta
en Dunkerque con el objetivo de conseguir un 'hat trick'.
Por primera vez en su trayectoria profesional es el
número uno de la clasificación de la UCI.
Además, con la demostración que hizo en
la Vuelta a Suiza se coloca, indudablemente, en todas
las quinielas.
Apostar por el tejano, dicen, es apostar a seguro.
El estadounidense y su equipo sólo tienen un
día marcado en su calendario de 2001: el 29 de
julio. Esperan, en esa fecha, llegar a París
y subir a lo más alto del podio. Cualquier otro
objetivo se desecha de antemano si perturba la visión
de la única prueba que importa a la hora de presentar
el balance de fin de temporada en la sede de USP. Armstrong
domina el Tour y la carrera le respeta, pese a que a
su alrededor siempre se cierne cierto halo de sospecha.
Pero el campeón norteamericano ha pasado limpio
todos los controles antidopaje. De todas formas, en
Francia siempre hay un cierto resquemor hacia quien
avasalla en su carrera. Lo hubo con Indurain durante
su lustro prodigioso. Ahora parece que comienzan a estar
hartos de Armstrong y esperan que asome alguna cara
nueva. A ser posible de casa, pero salvo Moreau, que
se sitúa en segundo plano entre los favoritos,
la sequía francesa es casi total.
SE DEBE ESPERAR A UN ALEMAN
GUERRERO, AUNQUE SU ESTADO ES UNA INCOGNITA
Ullrich,
la confirmación que se hace esperar
Hay que esperar a un Jan
Ullrich guerrero, aunque el ciclista alemán
vuelve a ser una incógnita hasta que comience
a desarrollarse la carrera. Cuando ganó el Tour
hace ya cuatro ediciones, se le auguraba un futuro espléndido.
Su juventud ponía en peligro al Olimpo de los
dioses de la carrera francesa (Anquetil, Merckx, Hinault,
Indurain). Ahora está menos claro que el ciclista
de Rostock pueda superar las cinco victorias.en Francia
e, incluso, igualarlas. Pero quienes le conocen dicen
que está como nunca. Al nivel de 1997. El único
dato que se conoce públicamente sobre su estado
de forma lo aportó el pasado domingo, al ganar
de forma brillante
el campeonato de Alemania. Hasta ese día se le
suponen trabajo y entrenamientos duros. En el Giro de
Italia (21 días de competición) acabó
a una hora de Gilberto Simoni, aunque se lo tomó
con calma.
No hizo ningún esfuerzo que pudiera pasarle factura
en el Tour, su único objetivo.
Dice Lance Armstrong que la ausencia de Marco Pantani
favorece a Ullrich porque el alemán aguanta peor
que él los hachazos del italiano. El líder
del Telekom utiliza motor diesel, va a su ritmo -infernal-
pero no sabe responder como el estadounidense a los
intentos de destrozar el pelotón de corredores
tan explosivos
como Pantani. Así que Armstrong tendrá
que utilizar sus propias armas para vencer en el Tour.
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