ANDALUCÍA
Sucesos

Una ola de robos y asaltos pone en jaque a La Carolina (Jaén)

Los vecinos tienen miedo y los delincuentes, "que se conocen la ley al dedillo, entran a la cárcel por una puerta y salen por otra"

Concentración de vecinos, vigilada por la Guardia Civil.
Concentración de vecinos, vigilada por la Guardia Civil.EL MUNDO
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Una ola de robos y asaltos que comenzó hace alrededor de seis meses ha puesto en jaque a los vecinos de La Carolina, en Jaén, que han llegado a concentrarse ante las puertas de los juzgados pidiendo más medidas de seguridad para un pueblo que "siempre ha sido muy tranquilo y seguro", comenta a EL MUNDO su alcalde, Cristóbal Pérez.

"La gente mayor sale a la calle asustada y con miedo de que les puedan dar un empujón o un mal golpe para robarles. Antes dejabas que tu madre regresara a casa con la compra o fuese al banco a sacar dinero ella sola, pero ahora la acompañas hasta la puerta, por si acaso", relata. "Tampoco los padres de chicos jóvenes se sienten muy tranquilos cuando sus hijos regresan más tarde de lo habitual las noches del fin de semana".

Los vecinos achacan esta situación a la salida de la cárcel de seis delincuentes habituales de la localidad. "Salieron todos a la vez -apunta Pérez- y a partir de ahí se ha producido un repunte de la delincuencia". La mayoría de ellos -de familias desestructuradas, con historias complejas y multireincidentes- tienen problemas con las drogas "y necesitan para la dosis diaria", explica el regidor.

Vecinos de La Carolina, durante la protesta.
Vecinos de La Carolina, durante la protesta.EL MUNDO

En La Carolina, un pueblo de unos 15.000 habitantes, "todo el mundo sabe quienes son: los vecinos y los agentes", dice. "La Guardia Civil hace todo lo que puede con los medios que tiene y aunque los meten en la cárcel prácticamente todas las semanas, al día siguiente están de nuevo en la calle y vuelven a delinquir", recalca el regidor, que ha llegado a recibir la visita de uno de estos sujetos en el Ayuntamiento.

"Se presentó en la puerta de la Alcaldía con un cuchillo jamonero y una navaja en el bolsillo, se puso a pegar patadas para intentar entrar y a proferir insultos y amenazas contra mi". Los agentes de la Policía Local lo detuvieron, la Guardia Civil lo puso a disposición judicial y el regidor de La Carolina interpuso la correspondiente denuncia, además de pedir una orden de alejamiento.

"El problema no son ni la Policía Local ni la Guardia Civil, que colaboran entre sí, se esfuerzan por controlar la situación y hacen incluso más de lo que pueden, sino la falta de medios y la misma Ley", insiste Pérez, que ha convocado una Junta de Seguridad a la que está invitado el subdelegado del Gobierno en Jaén, el próximo 30 de abril.

"Una ley que los delincuentes se conocen al dedillo", subraya. "Saben hasta cuanto pueden llevarse cada vez y que no deben utilizar la violencia. Así, entran en la cárcel por una puerta y con las mismas salen por la otra", aclara.

Impotencia y hartazgo

Las continuas entradas y salidas de prisión de los delincuentes, que en cuanto ponen un bien en la calle vuelven a "hacer de las suyas", está provocando una sensación de "impotencia y hartazgo" entre la ciudadanía y "de impunidad" entre los delincuentes, indica Cristóbal Pérez. Y esto preocupa mucho en el Ayuntamiento. Preocupa que ante la laxitud de la ley, dice, el tema se les vaya de las manos, los delincuentes se vengan arriba y los ciudadanos decidan armarse y defenderse cuando se vean intimidados.

A nadie se le escapa -recuerda el alcalde de La Carolina- cómo acabó un robo que tuvo lugar en el pueblo en 2018, cuando un vecino sorprendió a un ladrón que había entrado a robarle. El suceso acabó con el ladrón muerto y el vecino condenado a dos años de cárcel.

También preocupa en el Consistorio la imagen que se está dando del pueblo frente a posibles inversores. "La Carolina no es una ciudad sin ley, aunque ahora estemos pasando por una mala racha", recalca.

Desde el Ayuntamiento se están poniendo todos los medios disponibles para atajar esta situación, insiste el regidor, que tomó posesión del cargo hace poco más de un año. "Al llegar a la Alcaldía me encontré con una plantilla de doce municipales -tres de ellos baja permanente- cuando en un municipio de este tamaño debería haber al menos 30 municipales", explica Pérez a este diario.

Ya se han convocado trece nuevas plazas de Policía Local, pero "la formación de los agentes tiene sus plazos, así que los primeros municipales no podrán salir a patrullar hasta febrero del año que viene. El resto se incorporará en 2026. No se puede ir más rápido", recalca.

Por otro lado, el cuartel de la Guardia Civil de La Carolina, a pesar de ser cabeza de comarca y dar servicio a una parte importante de la región y sus agentes atender las denuncias de varios municipios, cierra a medio día y los fines de semana. "No es culpa de ellos", insiste el alcalde, es que hacen falta más recursos" que, asegura, ya ha pedido pero que depende del Gobierno.

Mientras tanto, va a colocar un sistema de videovigilancia en las calles más transitadas, en las zonas comerciales y en las inmediaciones de los colegios; y también varios lectores de matrículas a la entrada y la salida de la localidad, detalla. Y a seguir pidiendo recursos a todas las administraciones, concluye.