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Tabaquismo, estas son las nuevas formas que vuelven adictos a la nicotina y otras sustancias a los más jóvenes

Si un niño o adolescente vapea, tiene tres veces más probabilidades de fumar tabaco. Hasta un 30% de las familias deja que lo haga porque no aprecia el riesgo que supone para unos pulmones en formación

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Los jóvenes han cambiado el cigarrillo por el vapeador. Esa podríamos decir que es la conclusión a la que ha llegado la Organización Mundial de la Salud tras hacer público, hace apenas unos días, un nuevo informe sobre los hábitos tóxicos de la población juvenil europea.

A los 15 años tres de cada diez adolescentes han probado los vapeadores, mientras que un 15% ha consumido tabaco. Si bajamos hasta los 13 años de edad, vemos que casi dos de cada diez ha probado esta nueva forma de fumar. El vapeo no es ningún juego de niños, es la puerta de entrada al consumo de tabaco.

¿Por qué no para de aumentar su popularidad?

En el último año el consumo de vapers ha aumentado un 11% entre los menores de 16 años, y uno de cada cinco jóvenes vapea todos los días de la semana.

Su popularidad entre los adolescentes no para de aumentar, y si analizamos las causas por las que lo hace vemos que están la curiosidad por probar algo nuevo, la facilidad para comprarlos y los sabores tan atractivos que tienen.

Basta un pequeño paseo por tiendas de chucherías, supermercados, droguerías, máquinas de autoventa o gasolineras para poder encontrarlos a disposición de cualquier persona por algo menos de diez euros.

La falsa sensación de inocuidad

Volviendo a las estadísticas, nos encontramos que el 40% de los adolescentes cree que los vapeadores no son perjudiciales para la salud. Se esconden bajo una apariencia inofensiva y agradables aromas y sabores: algodón de azúcar, sandía, melocotón, kiwi, mango...

Precisamente esto es lo que más atrae a los jóvenes, que sí asocian el humo de tabaco y su desagradable olor a algo perjudicial. Tanto es así que llega incluso a convencer a sus padres: según la última Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias en España, ESTUDES, un 30% de las familias permiten que sus hijos vapeen libremente.

Vapeadores hoy, fumadores mañana

Los datos son muy claros: si una persona nunca ha probado un cigarrillo antes de los 18 años, es muy difícil que acabe siendo fumador. Un estudio científico publicado por la OMS demostró que si un niño o adolescente vapea, tiene tres veces más probabilidades de fumar tabaco cuando sea adulto.

Es por ello que la industria del tabaco, viendo que el consumo está bajando entre los jóvenes, se ha puesto a buscar nuevos clientes a costa de lo que sea y ha encontrado en los vapeadores su particular gallina de los huevos de oro: según la consultora Grand View Research se prevé que las ventas crezcan a un ritmo del 12% anual hasta 2027.

¿Qué peligros tiene para la salud?

Los riesgos del tabaco son más que conocidos y están más que demostrados, pero con los vapeadores tenemos el problema de que como son algo muy reciente desconocemos con exactitud sus daños a largo plazo en la salud humana.

Pero los que sí conocemos son los peligros a corto plazo porque ya los estamos viendo en los hospitales: irritación e inflamación pulmonar, neumonías lipoideas, daños en los tejidos de la boca... y por supuesto adicción a la nicotina si el vapeador la contiene.

No debemos olvidar que estos nuevos cigarrillos están compuestos por sustancias tóxicas como el propilenglicol y la glicerina vegetal, pero también pueden contener metales pesados. Se trata de un producto que acaba de llegar masivamente al mercado y probablemente tardaremos años en conocer en profundidad todas sus consecuencias para la salud.