Casi podría decirse que Compromís lleva desde que es Compromís dándole vueltas a cómo debería ser el Compromís definitivo, es decir, a qué forma debería mutar lo que actualmente es una coalición de tres partidos: Més, el partido mayoritario que lidera Joan Baldoví; Iniciativa, la formación que en su día fundó la ex vicepresidenta valenciana Mónica Oltra; y Els Verds. ¿Una federación de partidos? ¿Un partido único? La última crisis en Iniciativa apunta precisamente a la necesidad de reformular Compromís. Es decir, a abrir de una vez por todas el melón de cuál debe ser la estructura de Compromís.
La pasada semana varios miembros de Iniciativa en Castellón decidieron abandonar el partido que a día de hoy dirigen Alberto Ibáñez y Aitana Mas. Ahora bien, el paso que dieron no fue abandonar Iniciativa y, en consecuencia, Compromís, sino que han optado por quedarse como militantes de la coalición sin adscribirse a ninguna de las tres patas.
Entre los que han dado el paso están el primer edil de Vistabella, Jordi Alcon; la diputada en las Cortes por Castellón, Verònica Ruiz; el concejal del Ayuntamiento de Castellón, Pau Sancho; Miguel Ferrer, alcalde de Xodos; Belén Bachero, concejala del Ayuntamiento de Vistabella, así como otros militantes que ocupaban cargos orgánicos. Pero este goteo de bajas no es nuevo. En su día ya lo hicieron el ex vicealcalde de Valencia y actual concejal en el Ayuntamiento, Sergi Campillo, o la ex concejala Luisa Notario, que dieron el portazo mostrando su malestar por el rumbo de la formación.
"Es necesario un equipo que trabaje en algo común y no en tres partidos para hacer frente a la extrema derecha que gobierna en la Comunidad Valenciana y en las principales ciudades", apuntó el alcalde de Vistabella en declaraciones a Europa Press. En esta línea, el último en abogar claramente por un partido único ha sido el ex alcalde de Valencia y concejal de Compromís Joan Ribó, uno de los grandes referentes precisamente de Compromís.
La dirección de Iniciativa guarda de momento silencio y se emplaza a la ejecutiva de este lunes. Pero lo cierto es que la crisis en Iniciativa, que sigue acusando la marcha de Oltra, deja en una posición de fuerza a Més Compromís de cara al debate sobre el futuro de la coalición. El momento es clave, con la fundación de Sumar y las elecciones europeas en el horizonte y, sobre todo, con la amenaza de que el partido de Yolanda Díaz quiera dar el paso de implantarse en la Comunidad Valenciana.
Desde Compromís ya se advierte de que esto incumpliría su pacto electoral, que habla de no competencia electoral. Es decir, que el "actor político" a la izquierda del PSOE en la Comunidad Valenciana es y será Compromís. De hecho, pese al malestar de ciertas corrientes internas, desde la dirección de Compromís se justificó el acuerdo para integrarse en Sumar para las generales del 23-J con el argumento de que era una manera de frenar la irrupción del partido de Díaz en las autonómicas de 2027.