FÓRMULA 1 2025

F1

GP de Japón

El pase de Isack Hadjar a la Q3 con el cinturón apretando en la entrepierna: "Fue una pesadilla"

Dos semanas después de Shanghai, el 'rookie' de Racing Bulls repite otro séptimo puesto en la parrilla, justo por delante de Hamilton.

Hadjar, durante la 'qualy' del sábado en Suzuka.
Hadjar, durante la 'qualy' del sábado en Suzuka.AFP
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Desde el inicio de la Q1, las conversaciones de radio entre Isack Hadjar y su ingeniero, Pierre Hamelin, versaban sobre un único tema. "Sigo con el mismo asunto, sigo con el mismo asunto en el cockpit", repetía el piloto de Racing Bulls. Cuando regresó al garaje, las cámaras registraron un gesto de dolor en su rostro, pero sólo más tarde, una vez sellada su segunda clasificación consecutiva para la Q3, el rookie pudo aclarar lo sucedido.

"Fue una pesadilla, tío. Lo superé sin más", explicó Hadjar, víctima de su cinturón de seguridad, demasiado apretado en su entrepierna. "Me di cuenta en la curva 3 y pensé: 'Esto no va bien'. Casi me estrello", añadió el francés, autor de otra fantástica actuación que le permitirá partir desde el séptimo lugar de la parrilla.

Hadjar fue puliendo sus tiempos en Q1 (1:28.278), Q2 (1:27.775) y finalmente la ronda definitiva (1:27.569), donde pudo superar a Lewis Hamilton, Alex Albon y Oliver Bearman. Por no citar a su compañero de garaje, Liam Lawson, decimotercero o Yuki Tsunoda, cuyo estreno en Red Bull se zanjó con una decimoquinta plaza en la parrilla. En cualquier caso, la mayor satisfacción para Hadjar fue haber salido del apuro en la primera tanda. "La verdad es que estoy muy orgulloso de la vuelta que hice en la Q1, con lo que tenía encima", apuntó en los micrófonos de Sky Sports.

"No me puedo concentrar"

De su sufrimiento había quedado constancia a través de la radio. "No sé qué me pasa. ¡Joder!", exclamó a propósito de un problema que había comenzado durante la última sesión libre de la mañana. Cuando Hamelin le conminó a tranquilizarse, con la idea de que ajustar mejor el cinturón en el garaje, Hadjar estuvo a punto de desistir. "No me puedo concentrar, pierdo mucho tiempo en cada vuelta. Simplemente no puedo conducir así". Afortunadamente, los mecánicos de Racing Bulls solventaron el problema en los instantes previos al inicio de la Q2.

Según el artículo 12.7 del reglamento técnico de la F1, el asiento de un monoplaza debe estar "equipado con receptáculos que permitan la colocación de cinturones para asegurar al conductor y uno que permita la colocación de un dispositivo estabilizador de cabeza". Asimismo, este asiento "debe ser desmontable sin necesidad de cortar ni quitar ningún cinturón de seguridad".

Un coche fácil de conducir

Según detalló el francés, cuando pudo librarse del dolor, extrajo todo el potencial del coche y su único error durante la Q3 se produjo llegando a la última curva, donde se dejó una décima. En cualquier caso, Laurent Mekies, team principal de Racing Bulls, puede sacar pecho ante las prestaciones de su VCARB02, un monoplaza equilibrado, cuya configuración resulta incluso sencilla para dos pilotos con muy poca experiencia, como Hadjar y Lawson.

Dos semanas después, Hadjar ha igualado su séptimo lugar de la parrilla del GP de China, donde logró cruzar la meta en idéntica posición. En Sukuza, sólo la previsión de lluvia podría torcer sus planes. "Esto es un buen punto de partida. Si tenemos una salida limpia podríamos sumar más puntos", auguró.