- Sucesos Ascienden a cinco las denuncias contra el sacerdote de un colegio privado de La Moraleja tras ser detenido por abuso sexual a una alumna de seis años
- Sucesos Santiago, el monstruo que violó y ofreció a su bebé a otros pederastas, pacta una pena de cinco años de prisión por pornografía infantil
Marcelino de A. N., el sacerdote denunciado por agresiones sexuales a cinco niñas en un colegio privado de La Moraleja, no sólo era el secretario personal de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo y depredador sexual acusado de decenas de abusos a menores durante décadas. Era su leal hombre de confianza y su mayor apoyo cuando el Vaticano, con Benedicto XVI a la cabeza, repudió a Maciel y le obligó, el 19 de mayo de 2006, a apartarse para llevar "una vida de oración y penitencia".
Tras estallar el escándalo, Marcelino y el fundador de los Legionarios de Cristo se retiraron a Jacksonville (Florida, EEUU), donde este último moriría en enero de 2008. Su vinculación era tal que Marcelino desempeñó el cargo de secretario personal y fue el encargado de entregar el fideicomiso de varios millones de dólares que les correspondía a tres de los múltiples hijos de Maciel y que se encontraban en una cuenta del Cititrust Limited, en las Bahamas.
Oriundo de Segovia, el clérigo investigado forma parte de una familia de fuerte tradición sacerdotal, estrechamente vinculada tanto a la congregación católica de los Legionarios de Cristo como a la asociación seglar Regnum Christi, ambas fundadas por su maestro, Marcial Maciel.
La lealtad del padre Marcelino se mantuvo inquebrantable hacia éste incluso después de que se hicieran públicos los múltiples abusos que cometió a lo largo de décadas. De hecho, el sacerdote segoviano llegó a aparecer en una instantánea besando el cadáver amortajado de Maciel en una lóbrega estancia, cuya muerte dejó una herencia millonaria a su congregación religiosa. Ésta ocultó hasta 295 millones de dólares gracias a una estructura empresarial offshore, revelada a través de los papeles de Pandora.
Dos años después de la instantánea póstuma, ya en 2010, el secretario personal de Maciel comenzó a ejercer como capellán en uno de los colegios que la Legión tiene en España, concretamente en el Highlands Los Fresnos, ubicado en la localidad madrileña de Boadilla del Monte. Más tarde dio el salto al Highlands El Encinar, en La Moraleja, donde se habrían producido los supuestos abusos sexuales.
El sacerdote, detenido el pasado jueves, volvió a pisar la calle este domingo tras declarar ante el magistrado, que decretó su libertad provisional a pesar de la existencia de elementos que pueden posibilitar el riesgo de fuga. Entre ellos, su pertenencia a una organización internacional con un patrimonio multimillonario y que ya protegió a Marcial Maciel en su día; el ser secretario personal de éste, un hombre que manejó durante su vida distintos pasaportes e identidades falsas para viajar sin ser detectado; o el tener un hermano, alto cargo de los Legionarios de Cristo, destinado en un país caribeño con escasa voluntad de cumplir sus acuerdos de extradición con España.
Con el objetivo de evitar su huida -tal y como hizo el sacerdote salesiano Segundo Cousido-, el juez ha impuesto una serie de medidas cautelares. Entre ellas, la retirada del pasaporte al padre Marcelino y la "prohibición de realizar cualquier actividad que implique contacto regular y directo con menores de edad".
Hace ya 11 años, la web religiosa InfoVaticana advirtió al colegio de que el sacerdote segoviano había sido secretario de Maciel y que "ese hombre no podía estar en contacto con los niños". "No nos hicieron caso... Dijeron que no éramos católicos. Como si ser católico significara callarse, mirar hacia otro lado y dejar que los lobos cuiden de los corderos. Malditos sean los encubridores. Cinco menores, al menos, podrían haberse ahorrado este horror. Ahora vendrán los comunicados. Las condolencias. Las excusas. Dirán que nadie podía haberlo previsto. Que lo sienten mucho...", publica la citada web tras destaparse el escándalo.
La noticia ha generado un notable malestar entre algunos padres de alumnos del Highlands El Encinar, que no comprenden cómo ha podido ocurrir algo así. El propio colegio, en un comunicado informativo, respondió a la pregunta de algunos progenitores de "¿por qué estaba contratado un sacerdote que fue secretario de Maciel y tan cercano a él?" alegando que "no existía ningún antecedente de conductas inapropiadas contra menores que le impidiera desarrollar su labor en el centro".