DOMINGO
VIVIENDA
Mira que se esfuerza la clase política por no hablar de cosas importantes la mayor parte del tiempo, pero hay que reconocer que, con la vivienda, andan desbordados.
Todo lo que se ha hecho hasta ahora para tratar de arreglar el problema sólo ha servido para empeorarlo, y no estaría mal reconocerlo, no sea que haya que cambiar el rumbo.
La historia de la humanidad ha demostrado que cualquier medida que atenta contra la libertad acaba fracasando, lo que debería incluir la libertad de convertir la vivienda en un negocio. Quizá haya llegado el momento de asumir que el problema no es la libertad, sino el costoso esfuerzo por fabricarse un enemigo donde debería haber un aliado.
MIÉRCOLES
UCRANIA
Ya que vivimos en Europa, me encantaría decir que las cumbres organizadas por Macron en Paris para hablar de lo de Ucrania tienen una relevancia trascendental para el futuro de la guerra y de la propia Europa pero, lamentablemente, no sólo debemos reconocer nuestra irrelevancia para resolver el futuro de Ucrania, sino también el de esta Europa dividida, burocratizada y sin más capacidad de decisión que la del clásico sálvese quien pueda.
Más vale que, por el bien de Ucrania, la opinión de Europa sea lo menos relevante posible para encontrar la paz, ante la imposibilidad de los países miembros de opinar lo mismo sobre cualquier cosa.
Tras tres años de guerra, a Europa le entran las prisas porque la cosas tiene pinta de que acabará con mal arreglo para todos menos para Rusia, EEUU y, especialmente, para las víctimas mortales de los próximos meses. Es decir, que el daño a simple vista merece la pena.
Hemos llegado a un punto en el que cada vez queda más claro lo poco que le importó Ucrania en el pasado, y lo poco que le importa en el presente, porque si antes sólo quería que no le salpicara esta guerra, ahora sólo quiere que no le salpique la paz.
La reunión resume perfectamente cómo andan las cabezas en nuestro continente. Primero fueron incapaces de resolver cómo hacer un ejército juntos, y después fueron incapaces de resolver cómo enviar ejércitos a Ucrania por separado, alegando, como explicó Pedro Sánchez, que allí no, que hay una guerra, para que luego pretendamos que nos tomen en serio.
Tres años después, Rusia y EEUU pueden sentarse a hablar en una mesa, y el mundo lo recibe como la peor noticia posible, como si el estado ideal fuera la guerra fría. No han pasado muchos días para que Trump nos revelara como piensa acabar con esto. Primero culpando al país invadido de la invasión, y después culpando a Zelenski de no haber convocado elecciones en mitad de los bombardeos, para rematar colocando a un presidente que convierta Ucrania en otra Bielorrusia.
Suponemos que todo esto a Europa no le gusta que EEUU y Rusia acaben repartiéndose Ucrania porque da miedo, pero temo que Europa acabe, si no apoyando, como mínimo suavizando este proyecto, ya sea a cambio de energía o defensa, es decir, a cambio de llevarse su parte del pastel.
JUEVES
ÁBALOS
José Luis Ábalos sigue empeñado en pasar a la historia de España tras convertirse en el primer ex ministro y ex secretario general del PSOE con medidas cautelares. Se queda sin pasaporte y tendrá que comparecer cada quince días en el juzgado, sin que haya forma de que los ciudadanos podamos diferenciar esas comparecencias de las del Congreso de los Diputados.
El talante del ex ministro en la entrevista que concedió a Esteban Urreiztieta y Juanma Lamet no acaba de cuadrar con cómo va la causa, donde el juez ve, como mínimo, presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias y organización criminal. Y la evidencia de que Ábalos disfrutó de los beneficios ilícitos de la trama creada por Koldo y Aldama, o con Koldo y Aldama. Su futuro pende de la preposición.
No hemos tardado en escuchar al Partido Socialista, y probablemente escucharemos a Pedro Sánchez, en cuanto acabe de resolver lo de Ucrania, presumir de contundencia en diferido contra la corrupción, porque apartaron a Ábalos del Gobierno en cuanto supieron cosas, sin que nadie haya podido explicar todavía qué eran esas cosas ni, por qué sabiendo esas cosas, lo metieron en listas para diputado, y algo más estremecedor, que confesó en la entrevista.
- ¿Sigue queriendo volver al PSOE?
- Como afiliado. Estoy suspendido de militancia, aunque me felicitaron el cumpleaños (lo dice riendo).