1. EUTANASIA. Noelia es una joven de 24 años, parapléjica. Padece una enfermedad "grave, crónica e imposibilitante". Solicitó ejercer su derecho a la eutanasia, las autoridades lo aprobaron y lo programaron para el pasado mes de agosto. Su padre y Abogados Cristianos paralizaron el proceso. Noelia insistió en su derecho, con plena conciencia, y una juez de Barcelona le da luz verde. Abogados Cristianos intentó decidir por ella, lo cual es una inquisición. Noelia ha decidido morir dignamente. No debería tener reproche. La eutanasia es una muerte voluntaria asistida y legal. A Fernando Savater le leí algo impecable: una cosa es vivir humanamente y otra muy distinta vivir sólo biológicamente. Hay que tener muy bajos los niveles de compasión para obligar al sufrimiento irreversible a quien decide no padecerlo. Parece poco cristiano. Ni dios ni amo en estos asuntos. Veinte años se cumplen del estreno de Mar adentro, de Amenábar, donde Ramón Sampedro abrió senda y razón.
2. TRUMP Y PUTIN. La dupla es memorable, ¿pero quién traicionará a quién? En el casino turbio montado para encontrar un acuerdo previo a la paz entre Rusia y Ucrania lo de menos es la guerra: lo que importa es el negocio. Putin y La Bestia se repartirán medio país ajeno. Tierras raras y tierras normales, porque si no de qué van estos dos a dialogar. La Bestia trabaja con todas las ambiciones desplegadas y exige controlar las centrales nucleares de Ucrania. El otro va a por territorios de su ex imperio. Buscan desplumar a Zelenski en la primera mano. El presidente ucraniano lo sabe y se le está poniendo cara de mirlo blanco. Después de tantos años nadie duda de que la guerra la ganan ellos dos, porque para eso se hablan y pactan y le echan unas broncas monumentales en directo al bueno de Zelenski. Cuando todo acabe, Europa tendrá que pararse a pensar un rato para qué sirve Europa. Está en medio de la nada intentando no sé qué. Igual en lo de Ucrania que en lo de Palestina. "Tú siéntate ahí que ya os llamaremos". Si uno se fija es lo que vienen a decir La Bestia y Putin. Parecen, sin gracia, los de El Golpe de George Roy Hill.
3. 'IL FOGLIO'. El diario conservador italiano lanza al quisco dos ediciones, a ver qué pasa. Una confeccionada por periodistas, la otra fingida por una Inteligencia Artificial. Como confío en Íñigo Domínguez, de El País, me creo eso que escribe en el arranque de su crónica sobre este asunto: "Lo más inquietante de leer un periódico hecho con inteligencia artificial es que si no te lo dicen no te enteras". No significa que el resultado sea bueno, sino que es posible. Imagino que la IA aplicada a este oficio nuestro traerá algunos asombros y un gran disgusto. Lo que pueda hacer con mejor velocidad que nosotros nos convertirá en más prescindibles. Imagino que con la IA será posible que cada lector pueda confe-ccionar su propio diario. Basta con dar instrucciones al algoritmo y él ya sabrá que lo necesitas. Pero eso no es periodismo, sino telequinesis informativa. Mover las cosas de un lado a otro, sin más profundizar. Suerte a todos.