PAÍS VASCO
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Las cuatro pruebas que rubrican que el Instituto Cervantes es el legítimo dueño del palacete que Sánchez ha regalado al PNV

Impulso Ciudadano organiza hoy en Bilbao una conferencia del profesor de Historia del Pensamiento Político Pedro Chacón sobre la última cesión del presidente socialista a los nacionalistas. El Gobierno de España aún no ha aclarado cuánto pagará por el alquiler del edificio de Marceau 11 ni el abono por otras dos propiedades desaparecidas

La biblioteca Octavio Paz con un retrato de Manuel de Falla en el palacete de París entregado por el Gobierno de España al PNV.
La biblioteca Octavio Paz con un retrato de Manuel de Falla en el palacete de París entregado por el Gobierno de España al PNV.Silvia Alonso
Actualizado

El profesor de Historia de Pensamiento Político de la Universidad del País Vasco (UPV) Pedro Chacón no ha necesitado desplazarse hasta la avenida Marceau 11 para consultar entre los libros de la biblioteca Octavio Paz para investigar sobre los orígenes y funciones del controvertido palacete. "Todo lo que afirma el PNV se desmonta con fuentes nacionalistas", advierte el intelectual vasco más combativo con el argumentario utilizado por la dirección nacionalista. Chacón, incansable en la búsqueda de pruebas, detallará mañana jueves 20 de febrero en el centro municipal de Abando (Bilbao) a partir de las 18.00 horas las claves de una decisión política envuelta en las brumas de una Europa en guerra.

"El palacete de París: ¿del PNV, del Gobierno vasco o del Instituto Cervantes", es la sugerente invitación del acto organizado por Impulso Ciudadano una asociación que defiende los valores constitucionales y de la Unión Europea y que trabaja por la igualdad y la libertad de todos los españoles. Josu Ugarte, su delegado en Euskadi, será el encargado de presentar al profesor y articulista Chacón y de moderar una conferencia-debate en el que por primera vez se introduce la sugerente propuesta de que el legítimo dueño del palacete puede ser el Instituto Cervantes porque fue un "representante" del Gobierno de la República de España como el 'lehendakari' Agirre quien orquestó la adquisición.

1.- La pista del dinero. La versión 'oficial' del PNV sitúa el origen del dinero utilizado para pagar el palacete en una donación de 65.000 dólares realizada por Francisco de Belausteguigoitia, un simpatizante nacionalista y delegado del Gobierno vasco en México. La compra se efectuó por 1.400.000 francos pagados al contado. La utilización de testaferros y de afiliados del PNV que trabajaban para el Gobierno vasco y la conformación de una sociedad instrumental con presuntos accionistas franceses e ingleses enmarañan el objetivo de la compra. "No tiene lógica alguna que cuando el PNV necesitaba dinero para ayudar a miles de refugiados lo destinen a una operación inmobiliaria en el centro de París", apunta Chacón que desarrollará en su conferencia su hipótesis sobre el origen de los fondos destinados a un edificio institucional. El Gobierno vasco presionó al Gobierno de la República para contar con fondos y los historiadores Francisco Gracia y Gloria Munilla desvelaron en su ensayo 'El tesoro del Vita. La protección y el expolio del patrimonio histórico-arqueológico durante la Guerra Civil' el intento del Gobierno de Agirre de apoderarse de las cien cajas con monedas de oro y joyas.

2.- El protagonismo de Aguirre. José Antonio Aguirre Lekube jugó un papel fundamental en la utilización del palacete de París, designó a su consejero socialista Juan Gracia como presidente de la delegación vasca en París en la sede de la avenida Marceau 11 y su liderazgo político e institucional al frente del Gobierno vasco en el exilio es recordado por todos los dirigentes nacionalistas. Sin embargo, según la versión del PNV, la operación inmobiliaria de París descansó en el entonces presidente del PNV Doroteo de Ziuarriz. El informe encargado por el Gobierno de Sánchez para validar el pacto político de cesión del palacete le sitúa como la piedra angular de dos sociedades instrumentales del PNV y del Comité de Refugiados. Tras la II Guerra Mundial, fue Aguirre el encargado de reclamar (¿para el Gobierno vasco?) el palacete a dos ministros franceses. El actual lehendakari Imanol Pradales citó expresamente a Agirre y su simbolismo para contrarrestar las críticas vertidas por el PP a la cesión navideña del inmueble por el presidente Sánchez. Agirre, al igual de que Pradales, asumió la "representación ordinaria del Estado" en Euskadi.

3.- El peso de la Justicia. Los tribunales franceses y españoles han dictaminado en épocas y circunstancias muy diferentes que la propiedad del inmueble parisino era del Estado español hasta el pasado 23 de diciembre de 2024. Tres sentencias francesas y una del Supremo ratifican la interpretación sobre quién fue el propietario. El decreto 'ónmibus' en el que se coló la entrega del palacete alude a su "vinculación histórica" con el PNV, una referencia ambigua ajena a los usos y costumbres de una administración y más sorprendente en la cesión de la "titularidad" de un bien público. El profesor Chacón cuestiona que la administración francesa admita una transmisión tan sospechosa.

4.- El silencio del PSOE vasco. La polémica cesión del palacete de París al PNV ha obligado al ya reelegido secretario general de los socialistas vascos Eneko Andueza a quedarse de perfil. Andueza, directo en casi todas sus posiciones políticas, ha pasado de puntillas a pesar de que, como detallará el profesor Chacón, los consejeros socialistas del Gobierno de Agirre jugaron un papel fundamental para convertir el inmueble de París en un centro institucional operativo. Tampoco Andueza ni sus compañeros del PSE-EE han querido posicionarse sobre el complemento del regalo navideño de Sánchez al PNV conformado por dos edificios que fueron utilizados durante apenas tres meses antes de la ocupación alemana. El Gobierno de España aún no ha aclarado a cuánto ascenderá una indemnización que, como teme Pedro Chacón, responderá a las "necesidades políticas" del presidente Sánchez.