ByteDance, la empresa china propietaria de TikTok, parece haber alcanzado un acuerdo con el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, para que éste permita seguir operando a la red social en Estados Unidos al menos durante 90 días más, mientras encuentra un comprador. Un comunicado de ByteDance emitido hoy declara que "TikTok está en el proceso de restaurar su servicio", y da explícitamente las gracias "al presidente Donald Trump", que asume el cargo mañana lunes a las doce del mediodía de Washington, seis de la tarde de España.
El mensaje está en la cuenta @TikTokPolicy de la red social X, la antigua Twitter, propiedad del mayor financiador de la campaña de Donald Trump y asesor de éste, Elon Musk. Pocos minutos antes de que la empresa china emitiera el mensaje, Trump había declarado a la cadena de televisión ABC que "casi con toda probabilidad" daría a TikTok el periodo de gracia de 90 días fijado por la ley en el caso de que la empresa china pueda demostrar fehacientemente que está negociando la venta de su división estadounidense, que podría valer entre 40.000 y 50.000 millones de euros, según estimaciones del mercado.
TikTok insiste en que debe expulsarla de EEUU viola el derecho constitucional a la libertad de expresión en ese país. Pero ése no es el motivo de su prohibición. La razón - aprobada unánimemente por el Tribunal Supremo el miércoles - es que TikTok obtiene información sobre sus usuarios que, en virtud de la legislación china, debe entregar al Gobierno de ese país si éste se lo ordena. Los datos que consigue TikTok no son, aparentemente, más precisos que los que logran X, YouTube, Instagram, WhatsApp o Facebook. Lo que preocupa a Washington es que el Gobierno chino los vea.
Pero vender TikTok es dificilísimo. La empresa no pue ceder su algoritmo, porque en ese caso estaría deshaciéndose de su principal ventaja competitiva. Pero tal vez sí podría vender una versión básica de éste. Sería, así, un TikTok diferente, posiblemente con menos capacidad de atracción que el actual. Tampoco parece que haya ninguna empresa en negociaciones avanzadas para adquirirla, aunque han expresado su interés Elon Musk, la compañía de inteligencia artificial Perplexity AI, el inversor y estrella de la televisión Kevin O'Leary, el financiero y ex secretario del Tesoro en la primera presidencia de Donald Trump Steve Mnuchin, y hasta la 'estrella' de YouTube Mr. Beast.
ByteDance que es, además, junto con Ali Baba la empresa china líder en Inteligencia Artifical (IA) está valorada en unos 300.000 millones de dólares (292.000 millones de euros). La compañía fue el 'unicornio' con valor más alto hasta que en diciembre pasado, la empresa de cohetes, satélites y viajes espaciales de Musk, SpaceX, le arrebató el título con una estimación de 350.000 millones de dólares. Un 'unicornio' es una empresa tecnológica de reciente creación que no cotiza en Bolsa. En el mundo hay unos 1.453 unicornios; la mitad de ellos son estadounidenses, la cuarta parte, chinos, y otros 51 países se reparen el 25% restante.
La gran paradoja de la decisión de preservar TikTok es que la ha tomado Donald Trump, que en 2020 intentó sin éxito prohibir la presencia de la red social en Estados Unidos, donde tiene 170 millones de cuentas, lo que supone aproximadamente el 50,7% de la población del país. Aunque el plan de Trump no salió adelante, el entonces presidente consiguió que los datos de TikTok se almacenaran en servidores situados en territorio estadounidense y propiedad de la empresa californiana Oracle, cuyo fundador, máximo accionista y ex presidente, Larry Ellison, es un republicano anti-Trump, además de la cuarta persona más rica del mundo, tras Musk, Jeff Bezos (Amazon) y Mark Zuckerberg (Meta). En 2024, el Gobierno de Biden, con el apoyo de demócratas y republicanos, sacó adelante la nueva ley que ahora está siendo aplicada.
Pero entonces Donald Trump cambió de opinión, después de reunirse con el multimillonario republicano Jeff Yass, que jugó un papel clave en la salida a Bolsa de la red social del presidente electo, Truth Social, lo que le ha reportado a Trump unas plusvalías de unos 2.000 millones de euros, si bien la cifra cambia cada día debido a la tremenda vitalidad de las acciones de una compañía que, según declaró en el folleto de su salida a Bolsa, "no tiene beneficios y no tiene previsión de lograrlos". Yass es el mayor accionista que no es de nacionalidad china en ByteDace, en la que tiene un paquete accionarial valorado entre 30.000 y 45.000 millones de euros a través de su fondo de inversión Susquehanna. Posteriormente, el financiero se convirtió en el mayor donante de los grupos que apoyaban a Trump en las elecciones en el crucial estado de Pensilvania. El mes pasado, Susquehanna se convirtió en el mayor accionista institucional de Truth Social. Entretanto, demócratas y republicanos han cambiado también de opinión, y ahora toda la clase politica de EEUU quiere salvar a TikTok.