El Govern socialista de Salvador Illa ha alcanzado un acuerdo con ERC para rebajar el tramo autonómico del IRPF a las rentas de hasta 33.000 euros, es decir para el 63% de los contribuyentes catalanes.
Los republicanos ya intentaron aplicar una rebaja fiscal similar durante el último año de mandato de Pere Aragonès, pero la iniciativa quedó truncada por el final abrupto de la legislatura catalana, al ser incapaz el independentista de aprobar los Presupuestos de la Generalitat y acabar convocando elecciones anticipadas.
Ahora, ERC ha empujado a Illa a asumir la medida, que comportará un descenso de recaudación de 28'8 millones de euros anuales y que se aplicará del siguiente modo: el menor de los tramos, en el que se inscriben las rentas de hasta 12.500 euros, pasará de un tipo del 10,5% al 9,5%. Cataluña dejará de ser así la comunidad autónoma con más presión fiscal para las rentas menores. Pasará a serlo Asturias, que cuenta con un gravamen del 10%.
El siguiente tramo, el de las rentas de hasta 17.707 euros, que se gravaba al 12%, se suprimirá y el nuevo límite se fijará en 22.000 euros, que pasarán a gravarse con un tipo del 12,5%. Hasta el momento, las rentas de entre 17.707 y 21.000 euros se gravaban al 15%.
Estos descensos se compensarán aumentando en un punto, hasta el 16%, el siguiente tramo, hasta los 33.000 euros. Y las rentas hasta 53.000 euros se gravarán al 19%, dos décimas más que hasta ahora. Sin embargo, la mayor parte de las rentas ubicadas en estos tramos pagarán menos, pues se beneficiarán del recorte que se practica en el primer tramo.
Para los cuatro últimos tramos, los más elevados, se mantienen los actuales tipos. Así, el tipo máximo autonómico para el tramo de renta a partir de 175.000 euros sigue fijado en el 25,50%. Al añadirse el tramo estatal del impuesto, el tipo máximo continuará alcanzando en Cataluña el 50% para rentas a partir de 300.000 euros.
El Govern calcula que un contribuyente con un salario bruto de 25.000 euros tendrá un ahorro de 103 euros en la cuota final del impuesto. Para un salario bruto de 30.000 euros, el ahorro estimado será de 78 euros.
El PSC ejecuta este movimiento a cambio de que ERC apoye una ampliación de crédito de 2.168 millones para paliar la limitación de gasto derivada de la prórroga presupuestaria que el Govern de Illa tuvo que aprobar al negarse los republicanos a respaldar sus cuentas para 2025. Esta aportación extra también recibirá el apoyo de los comunes, que hace un mes arrancaron al Govern duplicar la tasa turística y el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales para grandes tenedores a cambio de su respaldo a la ampliación de crédito.