CULTURA
Asesino en serie

The Split: Barcelona, una serie sobre divorcios ambientada en una boda mediterránea (con perdón de 'lo español')

Es la historia de cuatro mujeres interesantes que negocian divorcios entretenidísimos mientras intentan gestionar sus vidas... regular

The Split: Barcelona
Annabel Scholey, Nicola Walker y Donna Air protagonizan The Split: Barcelona.FILMIN
Actualizado

Hace unos meses, en la presentación en Londres de The Split: Barcelona, Abi Morgan, su creadora, y Nicola Walter, su protagonista principal, bromeaban con que la última entrega de su serie sobre divorcios tuviese lugar en una boda. «La gente sigue creyendo en el matrimonio», decía Walker. Además, The Split nunca fue solo una serie sobre divorcios, aunque organizarlos sea el trabajo de sus personajes.

The Split es la historia de las tres hermanas Defoe y de su madre, Ruth, una leyenda viva del derecho matrimonial. Cuatro mujeres muy distintas y muy interesantes. En Barcelona, la entrega especial de la serie, las cuatro acuden a una boda en España. Se casa Liv (Elizabeth Roberts), la hija de Hannah (Nicola Walker). Pretende hacerlo sin contrato prematrimonial, porque, como dice su madre, más esperanzada que sarcástica, «no tiene un plan B». Cuando en plena boda el matrimonio de su futura consuegra entra en crisis, Hannah le confiesa que tiene clientes recurrentes: «De contrato prematrimonial a divorcio, y luego otro contrato prematrimonial». Porque la gente sigue creyendo en el amor. Y en el matrimonio.

Los dos episodios de Barcelona vienen precedidos de tres magníficas temporadas en las que Hannah y sus hermanas (oops!) viven y trabajan en Londres. Las cuatro, incluyendo a su madre, son lo que los críticos simplones llaman «mujeres fuertes». Abi Morgan también lo es. Y seguramente coincida con George R.R. Martin: cuando al creador de la saga literaria que dio lugar a Juego de tronos le preguntaron por la complejidad y fortaleza de sus personajes femeninos, él respondió que simplemente escribía a las mujeres como si fueran personas. Ni más ni menos. Las Defoe son personas interesantes. Que negocian divorcios entretenidísimos. Mientras intentan gestionar sus vidas lo mejor que pueden. Que suele ser regular.

Para saber más

Aunque en Reino Unido se emitió en Navidad, The Split: Barcelona es casi un suplemento veraniego. O quizá es que para quien está acostumbrado al clima, si es que se le puede llamar así, de Londres, cualquier paraje mediterráneo es perpetuamente estival. La luz de The Split: Barcelona es novedad en la serie. También la familia española con la que Hannah y su ex marido Nathan (Stephen Mangan) emparentarán. Hay que perdonar la laxitud de «lo español» (por no hablar de «lo catalán») de esta minitemporada de The Split. La otra opción es soliviantarse, a lo mexicano agredido por Emilia Pérez. No sale a cuenta, porque The Split: Barcelona sigue siendo esa serie magistralmente escrita en la que en cualquier momento un diálogo intrascendente te parece lo mejor que has visto esa semana en la tele. En esta entrega especial, esos diálogos, unos ingeniosos y divertidos, otros intensos y emocionantes, siguen presentes.

Es muy difícil hacer una serie sobre la familia, ese concepto tremendo, sin caer en la cursilería o la tragedia. Lo cotidiano no es telegénico, como los platos sucios, las pequeñas traiciones vergonzosas, las miserias del día a día, el quererse o el dejar de hacerlo. The Split, disponible completa en Filmin, es esa serie que sabe hablar de sentimientos y pasiones sin caer en el folletín. Incluso en clave de semi vodevil (qué es si no una boda en una masía pija) The Split: Barcelona sigue siendo The Split. En Londres, junto a sus actores y productores, Abi Morgan no descartó que la serie continúe. Le gustan demasiado sus personajes. A mí también. Yo más que en el matrimonio creo en Abi Morgan. Sí quiero, señora Morgan.