Con 100 hoteles hoy en cartera, el 90% de ellos en propiedad, Riu ha visto cómo sus ingresos han caído un 65% en el año 2020.
Carmen Riu y su hermano Luis se reparten la gestión del grupo y comparten el cargo de consejero delegado. El grupo Riu carece de presidente y cinco de los seis miembros de la cuarta generación ya trabajan en el negocio. Confiesa que es la "pesimista" de su familia, pero en una hora y media de conversación deja firmes pinceladas de optimismo. Cree que "volveremos a ser tal como éramos" porque "viajar forma parte de nuestra libertad", y trae una buena noticia bajo el brazo: hace 48 horas el director de ventas le ha dicho que han subido las reservas de Estados Unidos a sus hoteles del Caribe. Con esa esperanza, una de las empresarias más importantes de España habla del tsunami que golpea a su sector y aprovecha para enviar unos recados a los políticos.
- ¿Cómo ha vivido Riu un año así?
- En diferentes fases. Al principio sorpresa, no saber qué hacer. Nos confinaron, cerramos los hoteles y, cuando volvimos del confinamiento, nos preguntamos: "Y ahora, ¿qué hacemos?". Pues prepararnos para abrir. Hicimos unos protocolos estrictos para todos los departamentos sobre cómo gestionar un hotel con el covid. Tardamos un mes y medio en hacerlos y luego los compartimos: los publicamos y lo mandamos al gobierno balear, al canario, al de la Comunidad de Madrid, a otros empresarios Cuando todo se empezó a mover reabrimos nuestro primer hotel.
- ¿Cómo fueron los meses tras las reaperturas?
- El desconocimiento era total. Tomas decisiones que no habías previsto en la vida y algunas veces te equivocas porque todo es nuevo. Cuando al principio de la pandemia el Gobierno tomaba decisiones, como el uso obligatorio o no de las mascarillas, todo el mundo lo criticaba pero yo lo entendía. Era la primera vez que pasaba y nosotros también tomamos decisiones erróneas que fuimos rectificando. Ha sido un año de ajustar costes y, muy tristemente, de tener mucha gente en ERTE en España y en todo el mundo. Aquí, al menos, están protegidos por la Seguridad Social, pero hay muchos países en los que no hay protección y les ayudamos como podemos. En las islas de Cabo Verde, por ejemplo, viven de los hoteles y si cierran se quedan con ingresos cero. Allí hemos aprovechado a nuestro personal de cocina para hacer menús para todas las familias. Ha sido un año triste.
- ¿Ha tenido momentos de desesperación, de pensar que no saldrían adelante?
- Yo soy más pesimista que optimista, pero tengo a mi hermano Luis, que es mucho más optimista, para darme un empujoncito y salir adelante.
- ¿Han tenido buena comunicación con las otras empresas del sector?
- En aquel momento no había comunicación. Luego, cuando abrimos el primer hotel, que trabajamos conjuntamente con el Gobierno de Baleares, sí tuvimos reuniones con las federaciones hoteleras y otros hoteleros para poner en marcha un plan piloto.
- ¿Preveía una crisis tan larga?
- Pensaba que nos podríamos recuperar antes. Una vez pasada la segunda ola pensaba que ya estaría. Sin embargo, tenía un Pepito Grillo en mi casa que decía que la gripe española fueron tres olas...
- Usted fue muy crítica con el Gobierno.
- Hay dos cosas que me han sorprendido mucho. La minusvaloración del turismo y de la industria turística por parte del Gobierno central. Si a partir de la crisis de 2008 España pudo levantar el vuelo rápido, fue gracias a la aportación del turismo. Además, ha habido otra cosa que todavía entiendo menos, más siendo un Gobierno socialista, y es la minusvaloración de los trabajadores de la hostelería por parte de determinados ministros. Como si fueran unas personas sin ningún tipo de valor. Oiga [dice señalando a la cafetería que está al fondo del vestíbulo], ese señor que está allá detrás del bar habla unos cuantos idiomas. Y a lo mejor ha tenido una bronca con su pareja hace una hora y tiene que servir el café contento y ser amable. O, por ejemplo, no hay nadie en este momento que sepa más de desinfectar locales que nuestras camareras de piso. Nosotros tenemos personas que han empezado de aprendices de comedor y hoy son jefes de todo México ¿Por qué los infravaloran? Me sorprende que eso venga de una parte de la izquierda, me llama mucho la atención esta poca valoración del trabajo hostelero.
- ¿Cree que es por desconocimiento? ¿Por dogmatismo?
- Por desconocimiento. Porque ahora lo que se lleva es tener Silicon Valleys por todos los sitios. Y, además, están mosqueados porque pasean por la ciudad y ven turistas todo el rato. Está muy bien, necesitamos digitalización y startups, pero también turismo.
- ¿La pandemia ha servido para que se les escuche más?
- No, todavía nadie en el Gobierno central se ha dado cuenta de que somos estratégicos.
- ¿Ha hablado la ministra Reyes Maroto con usted?
- No sé si ha hablado con otros hoteleros, conmigo no. No ha habido una llamada directa. Con el Gobierno balear, sí, he hablado muchas veces. Con el canario también. A partir de aquí, ya no sé más.
- Si el presidente Sánchez le preguntara qué hacer, ¿qué le diría?
- Tengo una lista de cinco páginas [Se ríe].
- Concrete tres.
- Una: soltar dinero a la hostelería, al turismo. Necesitamos que los que están parados y en ERTE trabajen. Olvidémonos de transformaciones: primero que todo el mundo pueda trabajar. Dos: vacunar a toda pastilla. Y tres: vender en el exterior que el turismo en España es seguro y que les estamos esperando.
- El Rey vino a Mallorca a apoyar el turismo en junio de 2020. ¿La Jefatura del Estado ha apoyado al sector?
- Me encantó que viniera. Tuvo mucha repercusión en el extranjero y él ayudó, por supuesto.
- ¿Cómo quedará el sector hotelero tras la pandemia?
- Me gustaría que los 11.000 millones de euros de los fondos sirvan también para ayudar a hoteleros con uno, cinco ó 30 hoteles que son empresas que funcionan muy bien, muy rentables y que en este momento están pasándolo muy mal. Muchas de ellas habían hecho reformas y venían de otra crisis tras el crac del turoperador Thomas Cook [suspendió pagos en septiembre de 2019]. Están sufriendo mucho en este momento y se les tiene que apoyar y ayudar.
- ¿Volverá a ser igual?
- Yo espero que si esto se hace, volvamos a ser tal como éramos antes.
- ¿Habrá grandes cambios en la industria turística?
- Claro que habrá cambios, pero yo no creo que sean fundamentales.
- ¿Viajaremos como antes?
- Sí. La gente se muere de ganas de viajar. Hables con quien hables, es así, incluso con personas que no viajaban mucho. Forma parte de nuestra libertad. Nos hemos dado cuenta de lo que significa no poder viajar. Nuestra libertad, ahora, entre otras muchas cosas, incluye poder viajar. Estoy convencida que, de entrada, habrá una subida muy fuerte que solo podrá estar paliada por una recesión en los ingresos de algunos clientes, porque mucha gente lo ha pasado mal económicamente y no podrá viajar o tendrá que esperar.
- ¿Tendrán años tan buenos como 2019?
- Sí, pero hay dos factores. Hemos bajado mucho los precios y para volver a 2019 tiene que haber una subida muy fuerte de clientes y una subida importante de precios, y eso no se consigue en tres meses.
- ¿Cuándo será?
- Calculo que en 2023.
- Cuando pase todo, ¿tocará transformarse?
- Eso ya vendrá, pero ahora tenemos que agarrarnos al salvavidas y no hundirnos. Luego ya veremos a qué yate nos subimos.
- ¿Cómo será este verano?
- No lo sé. Que nos digan qué van a decidir los Gobiernos, qué van a abrir. Si empatamos en 2021, yo estaría contentísima.
- ¿Y qué piden a los Gobiernos? ¿Pasaporte sanitario?
- Sí, pasaporte de vacunación. En estas fechas suelen venir a Baleares personas mayores que no quieren estar a tres grados en su país Vienen aquí, pasan un mes, dos meses. Esa gente ya está vacunada, ya podría venir y en esta zona tendríamos abiertos 10 ó 12 hoteles en lugar de tres.
- ¿No será discriminatorio ese pasaporte?
- ¿Y yo qué quiere que le diga? Mejor empezar por ahí. Todo es discriminatorio: a mí me gustaría ser igual que Claudia Schiffer Pues no.
- ¿El test de antígenos en el aeropuerto para poder recibir a todos los turistas no es suficiente?
- Logísticamente, es dificilísimo. Ahora sí, porque viaja poca gente, pero es dificilísimo. Con un certificado de vacunación nadie se va a enterar de nuestro historial, solo de que estamos vacunados del covid.
- ¿Están haciendo algo para que se acelere?
- Hablar con el Gobierno y con los turoperadores para que estos hablen con sus Gobiernos.
- ¿La clave quién la tiene? ¿La UE?
- Todos los países europeos. Pero es que va todo tan lento, va tan lento [repite enfatizando, alargando la a]. Ha sido un error de Europa que vayamos todos tan lentos. Hasta países como Austria se están dando cuenta de que no podemos ir así de lentos.
- ¿Le llega alguna buena noticia?
- Hubo una buena noticia anteayer por la mañana. Ahora cada día voy a ver a mi director comercial. Le pregunto si hay alguna novedad. Entre ayer y anteayer ha habido reservas del mercado americano. Parece que con la vacunación de los americanos, el mercado del Caribe se está levantando. No estoy hablando de Europa. Aunque cada día cambia. De pronto los alemanes empezaron a reservar habitaciones en Canarias pero a los tres días Angela Merkel hizo algo y, ¡pam!, anulaciones. Es un Dragon Kahn -montaña rusa de Port Aventura-.
- ¿El cambio de Gobierno en EEUU fue una buena noticia para ustedes?
- A nivel particular, yo contentísima. Empresarialmente es neutro, aunque Trump tenía campañas de fake news para que la gente se quedara en Estados Unidos.
- ¿A qué lugar del planeta se escapará cuando pueda?
- A un barquito que tengo. Me voy a Menorca con el barco y soy la persona más feliz del mundo.
- ¿Y a que Hotel de RIU se iría?
- En nuestros hoteles siempre estoy trabajando. Estuve por primera vez el año pasado en Canarias y me encantó. Tengo unas nietas que viven en Londres y Canarias se abrió una semana. Menos mal que esa semana las pude ver.
- ¿En qué lugar le gustaría abrir un hotel?
- No sabría decirle uno, hay muchos.
- ¿Ha encontrado dificultades por ser mujer para dirigir su empresa?
- Me he encontrado en momentos difíciles, pero no en mi empresa. Momentos duros, reuniones con 200 señores y yo ser la única señora en las que se ha hecho un comentario desagradable con risa general por parte del resto. Pero en la empresa nunca. Mi madre y mi abuela trabajaron aquí, mucho y bien. Nunca ha sido absolutamente ningún problema.
El negocio: desde Madrid a las Maldivas
El turoperador alemán Tui es desde los años 60 el socio histórico del grupo Riu a través de dos de sus cuatro sociedades. Participa en un 49% en el capital de Riu Hotels, sociedad de desarrollo hotelero fundada en 1977, y en un 50% en Riusa II, dedicado a la explotación hotelera. Como contrapartida, Riu tiene el 3,56% del grupo alemán, valorado en 200 millones de euros al valor actual de la acción. Riu acudió a la última ampliación de capital de Tui tras la entrada del Estado alemán con una participación del 25%. Por ello, la empresa controlada por la familia Riu pagó 19 millones de euros. Carmen Riu asegura que la estructura accionarial del grupo y sus acuerdos con Tui están asegurados y que no existe ningún planteamiento de salir a bolsa o fusionarse con algún otro grupo hotelero. Por ahora, solo importa reabrir los hoteles y seguir creciendo con nuevas aperturas. El próximo previsto: en Cabo Verde. Sería el 101.
Su cadena está en medio mundo. ¿Cómo está el semáforo del turismo global?
En México hemos tenido bastantes hoteles abiertos, pero fundamentalmente con turismo mexicano. República Dominicana ha ido muy mal, Jamaica también. Y, por contra, en Zanzíbar nuestro hotel está lleno de rusos y kazajos. Y Maldivas también va bien con gente de países del Este, rusos, ucranianos, rumanos. Vacunados con Sputnik.
Se están vendiendo hoteles y los fondos buitre asaltan el mercado. ¿Cómo lo ve?
Cada empresa hará lo que pueda para para sobrevivir y si el sistema es vender un activo a un fondo, sea buitre o no, pues bien está. Nosotros ya teníamos dos hoteles en venta hace tiempo y venderemos si obtenemos un buen precio. No hay urgencia, no tenemos problemas de solidez.
¿A cuántos hoteles aspira?
Hemos abierto el número 100 en Dubai, pero debe de ser el quinto o sexto número 100 en la historia de RIU. Vamos dejando hoteles o vendiendo, construimos otros. Llegamos a tener 108 hoteles, pero, por desgracia, tuvimos el acto terrorista en Túnez [en 2015]. Fue un palo muy fuerte, fallecieron 40 personas y esto nos hizo dejar 10 hoteles de golpe en Túnez. Nos fuimos del país.
Abrirán en Senegal. ¿Es África un mercado interesante?
Sí. Es una experiencia parecida a la de Cabo Verde, cuando empezamos allí estaba asustada pero hoy tenemos seis hoteles y han funcionado muy bien hasta que ha venido este desastre.
También apuestan por el turismo urbano. Londres, Nueva York, Madrid, Dublín.
Hemos acabado los hoteles que teníamos. En urbano solo entraremos si tenemos un hotel en el mejor sitio de la ciudad.
La compra multimillonaria en 2017 del emblemático edifico España, un histórico rascacielos de Madrid, estuvo envuelta en polémica después de que el empresario Trinitario Casanova lo revendiera a Riu tras comprarlo al grupo chino Wanda y luego acabase litigando en los tribunales. ¿El edificio España es una bandera para la compañía?
Empezamos a hacer hoteles de ciudad que nos estaban dando un muy buen resultado. Nos ofrecieron gestionar este hotel y dijimos "adelante". Estábamos cerrando el contrato de gestión y dos días antes el comprador me llama y me dice "no tengo dinero". Tuvimos dos horas para decidirlo. No fuimos conscientes del impacto que tendría este hotel para la marca RIU en España, porque nosotros en determinados países somos bastante conocidos, pero en España no nos conocía prácticamente nadie. Y de golpe y porrazo todo el mundo sabe quién es RIU. Si hubiéramos tenido que calibrar el valor comercial del edificio España, es un valor que no contabilizamos cuando lo compramos.
¿Cómo cambiará la valoración del sector?
En el mundo de los analistas turísticos las empresas patrimonialistas no se valoraban como las hoteleras de gestión. Por una razón económicamente clara y es que los que tenemos piedras y hemos hecho una inversión fuerte en patrimonio, tenemos mucho más riesgo que los que no la han hecho y gestionan hoteles de terceros. Ellos cuando acaban el contrato se van si no les interesa. Estos últimos días están saliendo los resultados de las empresas del año pasado. Me está sorprendiendo mucho que las empresas gestoras, las que no tenían riesgo o tenían muy poco, tengan este nivel de pérdidas. Desde Marriot hasta Accor o alguna española. ¿Pero no decíamos que era lo contrario? ¿No se tendría que haber demostrado que las empresas que gestionan son mejores en momentos de crisis y tendrían menos pérdidas? ¿No iban a ser las patrimonialistas las que iban a sufrir más? Pues no es así, ni aquí ni en el extranjero, por los datos e informes que he ido recibiendo. Hay algo que no me cuadra. Ha sido una gran sorpresa. Nuestra empresa es patrimonialista al 90% y siempre pensaba si nos estaríamos equivocando. Ahora lo dudaré menos. Hay un cambio de paradigma.
¿En el futuro un turista decidirá si viaja a un destino u otro porque el hotel es más sostenible?
Lo veremos, pero será lento. ¿Qué porcentaje de personas en España, fundamentalmente jóvenes, valoran la sostenibilidad? Ese porcentaje es el que irá a un hotel porque es sostenible y esto va a ir aumentando, pero muy lentamente.
¿El modelo de la turoperación seguirá siendo fundamental?
Sí, cada vez menos, pero seguirá siendo fundamental. Para venir a Mallorca, a Canarias o a Madrid no necesitas turoperador, pero para ir, por ejemplo, a Republica Dominicana, te da seguridad. Tienes una guía que conoce el país, que si te rompes la pierna sabe a qué hospital te tiene que llevar Va a ser esencial para determinados países.
Destinos como Grecia nos disputan los primeros puestos.
Grecia lo ha hecho mucho mejor durante la pandemia . Quizá también lo tiene más fácil, son islas pequeñas más fáciles de controlar, pero lo que han hecho muy bien ha sido publicarlo. Que la gente lo sepa, que vean Grecia como un país seguro. Y nosotros en esto...
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