Bruselas pide a los hogares europeos que almacenen suministros de emergencia por si llega una crisis climática o una guerra. Pero por lo que se siente amenazada es por Putin ahora que Trump nos ha abandonado. Europa se siente perseguida y ha creado un manual para defendernos ante la amenaza rusa. Ha organizado un comité para prevenir invasiones y para la protección civil de los 27 Estados que Bruselas pondrá en marcha antes de que acabe el 2025.
Deprisa, deprisa, porque se oyen los tambores. Mientras esto ocurre en Europa, en España el Gobierno declara que sería una pérdida de tiempo presentar los Presupuestos sin apoyos. Unos Presupuestos en los que se debatiría la cuota de España a la OTAN, la manera de pagar sin caer en un incumplimiento constitucional. Parece que no han entendido que en el Congreso de los Diputados es donde se aprueban los Presupuestos, y la guerra, y la paz. Pero el Gobierno huye de las Cámaras porque carece de mayoría y le tumbarían sus propuestas. Tiene en contra a la izquierda de su propio Gobierno y las minorías separatistas que lo apoyaban, que están contra la guerra. Mientras Europa prepara un kit de supervivencia con seis litros de agua embotellada, latas de comida, agua y pilas, el Gobierno español está en Babia, ha perdido los papales, sin enterarse de lo que nos viene encima. Como le llaman señor de la guerra, el presidente ha hecho un discurso pedagógico de la guerra sin que nadie vote, contando lo que ocurre en Europa desde la distancia.
El Ejecutivo ha olvidado que este es un régimen parlamentario, que no se puede invadir el poder Legislativo y menos atacarlo. Con este Gobierno se ha oscurecido el Congreso. La oratoria parlamentaria ha experimentado un declive desde la Transición y, por supuesto, desde la República. No se intenta convencer al adversario sino degradarlo. Valle Inclán criticaba los plumíferos del Parlamento y aquella pajarería de las Cortes. ¿Qué diría hoy de la turbulencia de las sesiones de control marcadas por fuertes encontronazos de las manadas que aspiran a pastar del Presupuesto? Las últimas sesiones han sido especialmente tensas con Feijóo, que acusa al Gobierno de querer aplastar la libertad de expresión. Y Sánchez dice que Feijóo abraza a la ultraderecha. En las últimas sesiones se suceden las interrupciones y los insultos. Pero en este momento se ha llegado a apartar al Congreso de su misión. Es ya un Gobierno sin proyecto legislativo y sin mayoría para continuar.