- Opinión El plan Leibovitz
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La estilista de la Reina Letizia, Eva Fernández, recibió el importante encargo de escoger la ropa para los retratos que Annie Leibovitz realizó de los Reyes el pasado 7 de febrero. El resultado se puede ver desde hoy en el Banco de España y forma parte de la exposición La tiranía del Cronos. Para las instantáneas, Doña Letizia lleva dos piezas de Cristóbal Balenciaga que pertenecen a la colección privada de la Fundación Antoni de Montpalau. La Otra Crónica ha hablado con su presidente, Josep Casamartina, de los secretos de la ropa escogida.
Casamartina está al frente de una fundación que guarda 19.000 piezas que son reflejo de la historia de España. Según recuerda, hace meses le llamaron de Casa Real, buscaban "piezas de fiesta de Balenciaga" y ellos enviaron fotos de lo que tenían. "Nos dijeron que eran para una sesión de fotos de la Reina, pero no dieron más detalles ni contaron quién era la fotógrafa", cuenta, asegurando que tras ver el material, desde Zarzuela pidieron tres piezas: el vestido negro, la capa fucsia y un vestido marfil que iba a conjunto con la capa.

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El vestido es una pieza antigua que encargó en 1948 María Junyent, hija del pintor, escenógrafo y coleccionista Oleguer Junyent. Según recuerda Casamartina, Junyet era vecino y amigo personal de Balenciaga en Barcelona y por eso le encargó ese traje, que luego su nieta cedió a la Fundación.
Más historia tiene el traje marfil y la capa fucsia. Se los encargó en 1962 María del Carmen Ferrer-Cajigal de Robert, condesa de Torroella de Montgrí y marquesa de Robert a Balenciaga en 1962. El motivo fue que la condesa estaba invitada a la boda de Juan Carlos I y la Reina Doña Sofía en Atenas, Grecia. La señora, miembro de la aristocracia catalana, pidió al modista vasco, que estaba en el final de su carrera, que le diseñara ese vestido con capa a juego.
Un diseño que se paseó en Atenas el día de la boda de los Reyes. Una creación única que, como el vestido negro, descansa en la nave de la Fundación Antoni de Montpalau y que pasará a la historia por haber sido el escogido por la Reina Letizia para las fotos de Leibovitz. "Es un honor y un reconocimiento a nuestro trabajo", explica el presidente de la fundación a LOC.
Según él, Zarzuela tuvo en su poder las piezas durante una semana, cuando las devolvieron "en perfecto estado". Asegura que no realizaron "ningún ajuste" al traje, lo cual no quita con que, con pinzas, se haya podido ajustar más al cuerpo de Doña Letizia. Aunque no venden sus piezas, que están pensadas para exposición, Josep asegura que el préstamo a Zarzuela "es algo tan excepcional que no puedo negarme a que se lo ponga Doña Letizia, es un honor".