- Caso Errejón Elisa Mouliaá aporta un informe psiquiátrico que subraya la "solidez" de su versión sobre el "abuso" de Íñigo Errejón
- España Mouliaá suscribió contratos televisivos por valor de 54.000 euros tras la denuncia a Errejón
Elisa Mouliaá dejó de ser actriz en octubre del año pasado, cuando denunció a Iñigo Errejón en comisaría. Eso es mediatizarse. Ahora todos los titulares en los que aparece su nombre van de la mano del caso Errejón. Pero es muchas cosas además de intérprete, además de presunta víctima, además de mujer. Mouliaá es la casera de alguien. Tiene un piso en propiedad en el corazón de Chueca que alquila para su propio beneficio. Es bonito. O así lo describen algunos de los que han vivido ahí. Recuerdan las pegatinas de Podemos en el televisor. "Era fan", recuerdan.
Este apartamento no tiene nada que ver con el que hizo público hace una semana, el que "ha cedido" a una ONG de mujeres maltratadas con los 54.000 euros que ganó en televisión contando su historia con Errejón. Mouliaá apareció en ¡De Viernes! y aseguró que cualquier ingreso obtenido por su exposición mediática sería donado "íntegramente a una asociación para ante notario".
Este apartamento no tiene nada que ver con el que hizo público hace una semana, el que "ha cedido" a una ONG de mujeres maltratadas con los 54.000 euros que ganó en televisión.
En declaraciones a la prensa dijo que su entidad sin ánimo de lucro elegida era "Mujeres en acción". En cualquier buscador, el único proyecto que aparece con ese nombre pertenece a Ayuda en Acción. Pero no tiene nada que ver con Mouliaá. Esta entidad tenía un proyecto que se llamaba así en 2018 pero terminó.
Es complicado saber mucho más del gesto de la intérprete porque ni ella ni su representante quieren dar más información. "Este juicio me está costando un ojo de la cara y lo he hecho por moral y ética", escribió en X. Y tiene razón. También aseguró que el dinero que había ganado en los platós de televisión no lo había "tocado". Con las críticas ha sido tajante. Contesta hasta a los perfiles sin identificar. Les aconseja que revisen su "mirada". Dice que no tendría por qué donarlo, que es su dinero. Su plan de acción es: ceder dos habitaciones a la ONG, las otras dos, alquilarlas en Airbnb, y que esas dos mujeres que vivan en la casa sean las que gestionen su alquiler turístico. "La idea es darles alojamiento y de alta en la Seguridad Social. No son chachas (revisa tu vocabulario): recepcionan y atienden a turistas cobrando un salario", contestó a otro usuario espontáneo en X.
No escribió que el pasado 6 de febrero creó la empresa Eli Sound SL y que su actividad principal es la que tendría cualquier piso de Airbnb "hoteles, alojamientos y similares", aunque tenga bastante afición de escribir sobre cualquier cosa en esta red social, conocida por las cancelaciones mensuales. Sus últimas confesiones han sido muy personales, como que tiene "118" de cociente intelectual. "Soy cero narcisista, de hecho estoy diagnosticada como PAS [Persona Altamente Sensible], peña que atrae a narcisistas como el acusado una y otra vez. Ya lo voy cambiando". También se ha definido como una liberal "muy roja". A sus 38 años, sigue teniendo biografía en X como se entendían antes las biografías de Twitter. "Empresaria, actriz, presentadora, naturópata y mami". En Instagram tiene la misma pero un poco más desarrollada. Promociona el WhatsApp donde vende productos de CBD.
CROWFOUNDING
Desde julio de 2024 -se incorporó tres meses antes de la denuncia al ex político- trabaja en Zapeando. Una vez interpuso la denuncia decidió lanzar un crowfounding para financiar su defensa. Sobre esta campaña también escribió en sus redes sociales. "¡No estamos solas! Por eso creo necesario hacer un crowdfunding para ayudar con la investigación contra Íñigo Errejón", anunció, con un fondo morado. "Conseguir llegar a demostrar la realidad en un caso así es muy complejo. Por lo que cualquier ayuda será bien recibida para colaborar en una lucha que tristemente en nuestro país sigue muy presente". Ahora en su red social favorita le han recordado esta petición, se la han afeado.
En televisión su defensor es su abogado, Alfredo Arrién y sobre sus últimos movimientos -el piso, los 54.000 euros, la ONG-no ha explicado demasiado. En Más vale tarde se defendió a sí mismo. Aseguró que fue ella la que desarrolló "en exclusiva" la iniciativa. "Era mejor generar un recurso que pueda ser administrado por la ONG que ha escogido. Sobre la no información de la entidad ha señalado que es por petición de la propia Mujeres en Acción. "Algo habrá visto en esa ONG para darles a ellos la donación: es su dinero, su decisión y yo lo único que le puedo decir es el notario donde puede hacerlo y el texto", ha zanjado.
Él está para su causa abierta contra el ex dirigente de Sumar. El pasado jueves 6 de marzo Mouliaá entregó su teléfono móvil en el Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid para que puedan proceder al volcado de las conversaciones que habría tenido con Íñigo Errejón tras el supuesto episodio de agresión sexual. El expolítico, sin embargo, se negó a dejar su dispositivo en sede judicialpara que la Unidad Central de Investigaciones Tecnológicas pueda analizar los mensajes. La defensa de Íñigo Errejón quería que se presentara la evaluación global de la denunciante, pero el juez no accedió a esa petición. Elisa Mouliaá asegura que nunca tendrá nada que esconder. Al menos en Twitter es un libro abierto.