INTERNACIONAL
Portugal

Lisboa recomienda a los turistas que vayan a viajar que se informen sobre las medidas a tomar ante un terremoto después de registrarse este lunes un seísmo de magnitud 4,7

El terremoto no ha dejado daños materiales ni personales en la ciudad pero sí hay posibilidad de réplicas

La Torre de Belém en imagen de archivo.
La Torre de Belém en imagen de archivo.MAR JUNCO
Actualizado

El alcalde de Lisboa, el conservador Carlos Moedas, ha recomendado que los turistas se informen sobre las medidas de seguridad a tomar durante un terremoto antes de viajar a la capital portuguesa, después de que esta se viera sacudida este lunes por un terremoto de magnitud 4,7.

El regidor ha hecho estas declaraciones a Efe tras una rueda de prensa en la sede de Protección Civil, horas después del temblor, con epicentro a unos 14 kilómetros al suroeste de Seixal, en las afueras de la ciudad y en la otra orilla del río Tajo.

Moedas aconseja consultar la web del Ayuntamiento, donde están publicadas las instrucciones de a dónde ir si se está alojado en un hotel o cómo protegerse de inmediato.

El edil recuerda que Lisboa dispone de 86 "puntos de encuentro" para evacuaciones ante catástrofes.

Sobre el terremoto registrado este lunes, que no ha dejado daños personales ni materiales, quiso transmitir tranquilidad y garantizó que están preparados para este tipo de escenarios.

"En este momento no hay que preocuparse. Ha sido un seísmo de 4,7. ¿Podrá haber alguna réplica? No lo sabemos, pero seguramente en una escala más baja. Entonces, estaremos bien", añadió.

En su comparecencia ante la prensa, aseguró que "no hay motivo" para asustarse. "Todos los servicios y los equipos de la Protección Civil, la Policía Municipal y nuestro regimiento de Bomberos Zapadores han estado en plena alerta", aseguró.

Según sus datos, no han registrado en la capital ningún daño material ni peticiones de ayuda. Moedas insistió en la importancia de que la población se informe sobre qué hacer y tenga preparados kits de emergencia por si ocurriera una catástrofe.

El último sismo que sacudió la ciudad fue a finales de agosto pasado , de magnitud 5,3 en la escala de Ricther, que no causó daños.

El Consistorio lanzó en octubre pasado un programa para preparar a la capital portuguesa ante posibles grandes emergencias, como seísmos, tsunamis, inundaciones o desastres a gran escala.