- Turquía La oposición elige a Imamoglu como candidato contra Erdogan horas después de su encarcelamiento
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El encarcelamiento del mayor rival político de Recep Tayyip Erdogan ha provocado las mayores movilizaciones de la última década en Turquía, con miles de ciudadanos desafiando la prohibición de las autoridades de manifestarse en las calles para gritar "Ya basta", "¡Gobierno, dimisión!" y "No hay salvación solos; o todos o ninguno". Atraídos por la llamada de sindicatos, partidos opositores y organizaciones estudiantiles, las concentraciones han invadido plazas, campus universitarios y avenidas para protestar contra el encarcelamiento del principal rival político de Erdogan, el alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu.
Las protestas recuerdan a las movilizaciones que tuvieron lugar en 2013, conocidas como las protestas de Gezi, contra el creciente autoritarismo del entonces primer ministro Erdogan, en el poder desde hace más de dos décadas. Aquellas movilizaciones, reprimidas con gran violencia policial, sentaron un precedente en las calles, silenciando cada vez más a la población y dividiendo a partidos opositores. Ahora, en las protestas de ahora, es habitual ver alusiones a Gezi en pancartas y eslóganes. "En todos lados Gezi, en todos lados resistencia", señalan pintadas en las plazas donde se desarrollan las protestas. El Gobierno también recuerda aquellas movilizaciones y, por ello, estableció un cerco policial en la explanada donde se desarrollaron, en el centro de Estambul. Las cargas policiales contra aquellos que se acercan a los alrededores de la plaza son diarias.
El aumento de las movilizaciones ha ido de la mano de una creciente presión de las autoridades, que han criminalizado las concentraciones acusando al partido de Imamoglu, el socialdemócrata CHP, de atizar a las masas para esconder sus propios problemas. Durante la noche del domingo, se produjeron intervenciones policiales muy graves contra los manifestantes que se concentraron en muchas ciudades del país tras la orden de un tribunal de enviar a prisión preventiva al alcalde de Estambul. Imágenes tomadas por medios locales mostraron a policías dando patadas a estudiantes, rociándolos con gases lacrimógenos o lanzando pelotas de goma para dispersar a las masas. Los altercados se extendieron a ciudades de todo el país, donde miles de personas salieron a la calle por quinto día consecutivo tras la detención Imamoglu, en unas protestas que están evolucionando hacia movilizaciones generales contra el Gobierno. Durante la jornada del lunes, miles de personas volvieron a inundar las calles en manifestaciones que empiezan a trascender la causa de Imamoglu y que se están convirtiendo en una demanda de mejoras económicas, más libertades y justicia social.
En total, 1.130 personas han sido detenidas en Turquía desde el pasado miércoles en actuaciones policiales, redadas en domicilios y arrestos por publicaciones en redes sociales, según ha anunciado el ministro del Interior turco, Ali Yerlikaya. "Entre los capturados se identificaron individuos afiliados a 12 organizaciones terroristas diferentes", aseguró el ministro, a pesar de que no existe registro de tal número de organizaciones terroristas en el país.
Diez reporteros han sido detenidos, entre ellos fotoperiodistas y trabajadores de canales de televisión que han estado cubriendo las protestas estos días. Entre los detenidos se encuentra Yasin Akgül, fotoperiodista de la agencia de noticias francesa AFP; y Kurtulus Ari, quien informó sobre las concentraciones para los medios del Ayuntamiento de Estambul. Se les acusa de incumplir una ley que regula "las reuniones públicas y manifestaciones" en Turquía, según señaló la organización de protección de la libertad de prensa MLSA. La acusación implica que el Gobierno considera que participaron en las protestas, pese a haber acudido para informar sobre ellas. Podrían enfrentarse hasta a tres años de prisión por esta causa.
Por otro lado, han sido detenidos dos líderes sindicales que han llamado estos días a una huelga general para protestar contra las detenciones del alcalde y de otras figuras opositoras. "Las fuerzas de seguridad buscaban al presidente de Enerji-Sen [sindicato], Süleyman Keskin, y registraron nuestra sede sindical. Este registro de nuestras oficinas es inaceptable", declaró el gremio en un comunicado. Desde sindicatos y organizaciones estudiantiles están creciendo las llamadas a un boicot general a las empresas cercanas al Gobierno, pidiendo a la ciudadanía que se abstengan de consumir en establecimientos y comprar marcas de varios productos de consumo.
Además, una veintena de miembros de partidos de izquierda han sido detenidos en sus hogares, una medida habitual de las autoridades para intentar desmovilizar las protestas. También han sido arrestados dos abogados del colegio de Esmirna, la tercera ciudad más grande del país.
Desde prisión, Imamoglu volvió a lanzar un mensaje a la ciudadanía a través de sus redes sociales, pidiendo que siga en las calles reclamando sus derechos. Un tribunal decretó el domingo prisión preventiva contra Imamoglu por corrupción, aunque también está siendo investigado por delitos de terrorismo, acusaciones que han sido criticadas por su partido como una "maniobra política" para presionar a la oposición. Tras su ingreso en prisión, el Gobierno lo suspendió de sus funciones como alcalde, junto con dos regidores de dos distritos de Estambul afiliados a su partido. En el distrito de Sisli se ha asignado un fideicomisario cercano al Gobierno de Erdogan, ya que su regidor también ingresó en prisión preventiva acusado de delitos de terrorismo. El barrio amaneció con una gran presencia policial, que valló las cercanías del Ayuntamiento para impedir concentraciones durante el traspaso de poderes. Se espera que el Consejo Municipal elija un alcalde para Estambul el próximo miércoles.
"No hay clases, hay boicot": Los estudiantes encabezan las protestas
Los campus de más de una veintena de universidades de toda Turquía se paralizaron este lunes, con asambleas multitudinarias para iniciar un boicot estudiantil hasta que "cambie el sistema, hasta que cambie el Gobierno", señala a este diario una estudiante de la Universidad de Koç, que se ha unido a la acción de protesta. "Dejamos hoy las clases, los exámenes y toda nuestra vida para poder alcanzar el mañana que deseamos", declaró un estudiante de la Universidad de ÖDTÜ en Ankara, una de las más activas en las protestas. Los jóvenes han marchado por las calles de varias ciudades para unirse a las movilizaciones generales, aunque ahora las encabezan con demandas de justicia, derechos y mejoras económicas. "No hay clases, hay boicot", gritan al unísono.