INTERNACIONAL
Italia

Meloni reactiva su plan y envía a 49 migrantes a Albania sin esperar a la Justicia europea

El traslado se produce sin conocer aún la interpretación definitiva del Tribunal de Justicia Europeo sobre el concepto de 'países seguros' a los que se puede devolver a personas migrantes

Desembarco de migrantes en Albania, el pasado mes de octubre.
Desembarco de migrantes en Albania, el pasado mes de octubre.Vlasov Sulajm,AP
Actualizado

A los pocos días de la vuelta de Trump a la Casa Blanca, sin esperar la sentencia del Tribunal Europeo y antes de renovar el contrato con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Ejecutivo italiano de Giorgia Meloni está desviando a Albania a un nuevo grupo de 49 migrantes rescatados en el Mediterráneo central.

Reactiva así su plan para deportar y expulsar de forma exprés desde ese país balcánico a aquellas personas que, según el listado elaborado por el Gobierno transalpino, proceden de lo que denominan países seguros. Todo ello tras el fracaso de los dos primeros envíos en el mes de octubre y cuando, en lo que va de año, ya han desembarcado más 3.000 migrantes en la isla siciliana de Lampedusa tras ser rescatados en el Canal de Sicilia. Más del doble que el pasado año en el mismo periodo.

Para saber más

El buque Cassiopea de la Marina Militar italiana, en colaboración con la Guardia Costera y la Guardia de Finanzas, se ha establecido al sur de las costas de la isla siciliana de Lampedusa y ha interceptado a una decena de embarcaciones procedentes de Libia con más de 300 personas a la deriva. Los migrantes han sido clasificados en el barco y 49 de ellos, atendiendo a lo establecido por el Gobierno de Meloni, han sido elegidos por ser hombres, mayores de edad, sanos y proceder de Bangladesh, Egipto, Gambia y Costa de Marfil, considerados países seguros.

El eje de todo el plan de deportaciones a Albania por parte de la primera ministra italiana gira, de hecho, en torno al concepto de país seguro. Italia clasifica de forma unilateral a estados como Bangladesh, Túnez, Egipto y otros países como seguros en todo su territorio. La Justicia italiana, sin embargo, haciendo hincapié en el riesgo de persecuciones para determinadas personas en esos Estados, elevó la cuestión hace dos meses a la UE. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), con sede en Luxemburgo, se pronunciará al respecto, previsiblemente, el próximo 25 de febrero.

Pero el Ejecutivo de Meloni no ha esperado a la sentencia de la Justicia europea y ha apostado por relanzar, una vez más, el plan de deportaciones y expulsiones exprés desde Albania. Pero con una diferencia respecto al fracaso jurídico del pasado otoño: si en los dos envíos anteriores -unas 25 personas en total, que fueron acompañadas a Italia- los jueces pudieron anular las deportaciones a Albania haciendo hincapié en la nacionalidad no segura de los migrantes; tras un decreto ad hoc del Gobierno de Meloni y una sentencia favorable del Tribunal Supremo en Roma, el Ejecutivo del país sí puede aplicar su lista de países seguros y los magistrados podrán anular la deportación de un migrante, pero estudiando cada caso concreto.

La nueva deportación se está llevando a cabo sin contar tampoco, por el momento, con Naciones Unidas. El Protocolo entre Italia y Albania en materia migratoria, de hecho, prevé que la primera selección de migrantes rescatados en el Mediterráneo central a bordo de los buques militares italianos se realice ante la presencia del personal de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), institución vinculada a la ONU. El contrato trimestral entre el Gobierno italiano y la OIM, sin embargo, acaba de caducar; pero el Ejecutivo de Roma ha optado por llevar a cabo una tercera deportación sin esperar a la renovación del acuerdo.

Llama la atención algo inédito que ha ocurrido en el Mediterráneo central a bordo del buque militar italiano Cassiopea donde, por primera vez, 53 migrantes han mostrado sus pasaportes a las autoridades italianas para evitar ser deportados a Albania. Lo cierto es que, atendiendo a una norma aprobada por la propia Meloni hace dos años, si los migrantes alcanzan el Canal de Sicilia documentados tienen derecho derecho a desembarcar en suelo italiano -en este caso, Lampedusa-, como si fueran unos futuros refugiados. Evitando, así ser deportados a Albania.

A media tarde de este lunes, el buque Cassiopea estaba rumbo a Albania y se espera que el martes por la mañana llegue a la costa de Shengjin, donde los migrantes serán desembarcados e identificados en el centro colocado al lado del muelle de la localidad albanesa. Luego serán trasladados en el gran centro migratorio de Gjader, a unos kilómetros en el interior, donde será analizada su posible expulsión exprés.

El Mediterráneo central es un escenario constante no sólo de rescates, sino también de naufragios. En las últimas horas una embarcación de migrantes ha naufragado en el Canal de Sicilia en la zona de búsqueda y salvamento de competencia de Malta. Un barco humanitario alemán y la Guardia Costera italiana han colaborado para el rescate de los 15 supervivientes, pero también de dos niños, que eran hermanos, y han muerto en la travesía. Todos los náufragos han sido acompañados a Lampedusa, cuyo centro de acogida ya supera el límite permitido. Según los datos publicados este mismo lunes, en lo que va de año han desembarcado en Italia 3.074 migrantes, un 135% más respecto al mismo periodo del año anterior.