Si Donald Trump aprieta la tuerca, Nicolás Maduro la retuerce. "¿Quién se llevó a los delincuentes venezolanos y al Tren de Aragua al exterior? ¿Quiénes se los llevaron, alentaron y financiaron para que desestabilizaran Venezuela? ¡La extrema derecha fascista! Yo doy la cara y digo nombres y apellidos. Ellos crearon el relato y comenzó a ser repetido por las redes y los medios hegemónicos", bramó el presidente de facto de Venezuela tras conocer las nuevas amenazas de Washington para todo aquel que intente comprar petróleo y gas venezolano a partir de abril.
Maduro comenzó a decir nombre y apellidos con la excepción de María Corina Machado, a quien suele insultar con el apodo de La Sayona, una especie de bruja de los Andes venezolanos. El ex prisionero político Leopoldo López; el ex presidente encargado, Juan Guaidó; el líder de Primero Justicia, Julio Borges y el antiguo diputado Carlos Paparoni son los otros falsamente acusados de estar detrás del Tren de Aragua, la mafia transnacional que nació como una banda carcelaria en la prisión de Tocorón y que hoy se ha convertido en la principal justificación de Trump para su política de deportaciones de migrantes por toda América Latina.
En un intento de no cargar todas las tintas contra Trump, a quien le sigue proponiendo todo tipo de ofertas diplomáticas, Maduro acusó a la oposición de engañar al gobierno de EEUU con "un relato sucio y macabro. Por culpa de ellos el gobierno de EEUU ha emprendido una arremetida contra todos los emigrantes venezolanos en EEUU. Les persiguen, les allanan, les quitan las motos y los carros, les torturan y los secuestran. Eso se llama crueldad nazi".
En la fábula desarrollada por Maduro para culpar a la oposición, los coyotes que se mueven en la frontera de Estados Unidos estarían dirigidos por estos políticos opositores y no por los cárteles mexicanos del narcotráfico, que lideran una industria millonaria.
"Se han hecho multimillonarios cobrándoles a los emigrantes que ellos estimulan por las redes sociales. Crearon una situación difícil en lo económico y social, les vendieron el sueño americano y luego hicieron tremendo negocio para que se fueran para allá. Y ahora han promovido las peores medidas de persecución crueles y miserables", sostuvo Maduro sin inmutarse. El mandamás bolivariano aseguró incluso que el FBI tenía pruebas de todo ello.
El derrumbe de la revolución chavista ha expulsado de Venezuela a cerca de nueve millones de ciudadanos. Dos terceras partes de esta inmensa diáspora, la mayor del planeta en este siglo, se expandió por toda América del Sur. Y escondidos entre ellos también extendió sus tentáculos el Tren de Aragua, declarado enemigo número uno en países como Chile y Perú.
"Esta banda criminal la enfrentamos y derrotamos en Venezuela. En su última etapa se puso al servicio de la conspiración y la violencia", insistió el "hijo de Chávez".