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Vapear ya no está de moda. Si creía que los cigarrillos electrónicos de usar y tirar, con multitud de olores y sabores, eran la preocupante puerta al consumo de tabaco por parte de los jóvenes, esto ya no es así.
En esta misma sección hace unos meses firmaba un artículo exponiendo mi preocupación, y la de la amplia mayoría de los profesionales de la salud, sobre el uso de vapeadores por parte de adolescentes y jóvenes, pero una vez más la industria tabaquera ha buscado nuevas fórmulas que atraigan a más consumidores ante el descenso en la venta de vapeadores de sabores y sus regulaciones. Ahora lo que arrasa es el snus.
¿Qué es el snus?
Unas pequeñas bolsas con forma rectangular y color blanco o marrón que contienen nicotina sintética. Se comercializan almacenadas en cajetillas pequeñas, normalmente redondas y metálicas, con llamativos colores.
En Suecia llevan años siendo muy populares entre los jóvenes, y desde hace unos meses se han extendido con gran éxito por el resto de Europa.
¿Cómo se consume?
Cada caja contiene un número determinado de pequeñas bolsas de nicotina, de un tamaño no mayor que el de un sobre de edulcorante para el café. Se retira una de ellas y se coloca durante una media hora en el espacio existente entre el labio superior y la encía, sin ingerirla.
Pasado el tiempo deseado, se tira a la basura. La nicotina se va liberando y llega a la sangre tras absorberse a través de las mucosas de la boca.
¿A cuántos cigarrillos tradicionales equivale?
No es fácil dar una cifra porque el contenido de nicotina varía mucho de unas marcas a otras, encontrando en el mercado concentraciones que van desde los dos miligramos hasta casi 50. Pero la mayor parte del snus que se comercializa en España se sitúa entre los 10 y los 20 miligramos. Una cifra superior a la que encontramos en un cigarro tradicional, que contiene unos ocho miligramos de nicotina.
¿Qué contiene exactamente cada bolsita?
El principal ingrediente es la nicotina, pero no es el único. Cada bolsita de snus contiene también nitrosaminas, cloruro de amonio, xilitol, acesulfamo-k...
Sustancias que pueden causar irritación y daño en el tracto respiratorio, diferentes tipos de tumores, accidentes cerebrovasculares, infartos...
No faltan los saborizantes, ya que para hacerlo más atractivo el snus presenta diferentes sabores como fresa, mentol o mango.
¿Qué daños provoca en la salud?
Por la forma en la que se consume, la primera afectada es la salud bucodental: recesión de encías, manchas en los dientes, halitosis, lesiones precancerosas...
Pero también un aumento de la frecuencia cardiaca y de la posibilidad de arritmias, incremento de la tensión arterial y de la glucosa en sangre, debilitamiento del sistema inmunitario, incremento del riesgo de muerte fetal en embarazadas...
Y por supuesto adicción, ya que no hay que olvidar que la nicotina es la sustancia química del tabaco tradicional responsable de la dependencia, demostrándose que es tanadictiva como la cocaína o la heroína.
¿Se puede vender a menores de edad?
Se puede y se está haciendo, tanto en canales de venta digital como en estancos, ya que al no contener tabaco logra esquivar todas las regulaciones del Ministerio de Sanidad, incluidos sus impuestos especiales. Existe una variedad llamada "snus marrón" que sí lleva tabaco, pero su venta está prohibida desde hace años.
No es casualidad que la variedad que se está popularizando en este momento sea el formato que no contiene tabaco pero sí nicotina, y además en altas cantidades: más adicción que implica mayores beneficios.
¿Qué precio tiene?
Cada caja de snus tiene un precio de venta al público que ronda los cinco euros, aunque dependiendo de las variedades el precio puede llegar a oscilar bastante.
¿Cómo puedo saber si mi hijo lo está consumiendo?
A priori no es fácil ya que, a diferencia de lo que ocurre con el tabaco tradicional, no deja rastro de olor porque no se quema.
Lo mejor es siempre mantenerlo informado de los riesgos que supone esta nueva forma de adicción, aunque en redes sociales como TikTok se hable de él como un producto inofensivo que incluso mejora el rendimiento y la concentración.